El mástil de la guitarra

Guitarras, Jose.GS, 63810 lecturas,
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Algo que no saben los recién iniciados en el mundo de la guitarra eléctrica, ni tampoco muchos de los veteranos, es que desde la primera guitarra que cae en sus manos, los fabricantes les están segmentando como futuros compradores potenciales por la longitud de la escala que tiene el diapasón.

Los dos principales competidores en cuanto a guitarras eléctricas se refiere, siempre han sido Fender y Gibson, por lo que no es casualidad que se hayan defendido el uno del otro empleando distintos factores de diferenciación. Algunos de estos factores son obvios; las pastillas típicas de Gibson son los humbuckers y las de Fender las single-coils, la construcción de Gibson siempre ha sido más lujosa, con más trabajo de luthería, ofreciendo mástiles encolados, mientras que la de Fender es realizada en cadenas de montaje, atornillando los mástiles, más competitiva en precio aunque manteniendo la calidad.

Esto no quiere decir que el uno no haya intentado meter las narices en el territorio del otro, generalmente con resultados dudosos, ya que ambos han manteniendo sus dominios casi intactos durante más de medio siglo.

La escala

Pero además, hay otros factores de diferenciación no tan obvios, que pueden llegar a condicionar compras futuras de forma no siempre consciente. Uno de ellos es la escala del diapasón. Gibson siempre ha usado escalas de 24,75″ (63 cm) y 22 trastes, mientras que los mástiles de Fender tienen 21 trastes en 25,5″ (65 cm).

Los mástiles de la guitarra - La escala

Estas dos medidas son las grandes referencias en cuanto a escalas de diapasón se refiere y el resto de fabricantes siempre han girado en torno a ellas. Por ejemplo las escalas de Gretsch son de 25,5″ y 22 trastes, las de Rickenbacker 24,75″ en 24 trastes, las de Paul Reed Smith de 25″ y así un largo etcetera de variaciones, aunque las más comunes son las que siguen las especificaciones de Fender o Gibson.

Entre 24,75″ (63 cm) y 25,5″ (65 cm) solo hay 2 cm de diferencia, no parece mucho. ¿Es suficiente como para condicionar una compra?. Yo más bien diría que es la diferencia justa como para condicionar, ya que ambas escalas tienen sus fanáticos y muchos guitarristas acostumbrados a una determinada escala, no se sienten cómodos en otra. Pero aun hay más factores en el mástil.

El perfil

El perfil del mástil determina su grosor y puede ir desde una forma en “U” muy gruesa, hasta un perfil ovalado muy delgado, pasando por formas intermedias en “V”. En este aspecto, todos los fabricantes suelen ofrecer varias opciones debido a que cada perfil se adapta mejor a los diferentes tamaños de la mano. Por ejemplo Gibson ofrece sus Les Paul modernas con dos opciones de perfil; “50′s Rounded” o “60′s slim taper”, grueso y delgado.

Generalmente los mástiles con perfiles menos gruesos se asocian con manos más pequeñas y ejecución rápida aunque personalmente no estoy para nada de acuerdo. Mi mástil favorito es el de la Les Paul 59, que se supone es más grueso y no tengo en absoluto una talla de mano grande, ni se me hace incomodo o lento.

Los mástiles de la guitarra - El perfil

Si un mástil es demasiado delgado y no te llena la mano lo suficiente, causa fatiga rápidamente. Si es demasiado grueso no lo podrás rodear haciéndose complicada la ejecución. La elección es una cuestión de gustos pero si uno se acostumbra a un determinado perfil, lo más probable es que acabe con dolores y agujetas cuando use otro diferente.

El radio

El radio hace referencia a lo plano o curvado que es el diapasón. Cuanto menos radio, más curvado, en teoría es más cómodo pero se hace complicado puntear o realizar técnicas de bending. Por supuesto que tanto Fender como Gibson tienen las especificaciones diferentes. Fender tradicionalmente ha usado radios de 7,25″ (aunque ha variado hasta los 9,5″) mientras que Gibson ha empleado radios de 10″. Otros fabricantes ofrecen radios tan dispares como las 16″ de Jackson o las 12″ de Ibanez.

Los mástiles de la guitarra - El radio

El cambio de un radio a otro no suele ser tan traumático, salvo si hablamos de radios muy planos como en las guitarras clásicas pero la diferencia se nota y puede ser factor suficiente como para desechar una guitarra.

Los trastes

El tamaño de los trastes metálicos es clave para definir el caracter de un mástil. Aunque esta es una cuestión sobre todo de ejecución, unos trastes altos facilitan el bending y ayudan a prolongar el sustain de las notas, por ejemplo cuando se pisa una cuerda y se mueve arriba y abajo para hacerla vibrar. Con trastes altos es más fácil mantener la nota. La pega es que la altura de cuerdas que se consigue no es tan extramadamente baja como la que permiten unos trastes bajos. Con trastes bajos se puede ajustar una altura de cuerdas mínima con todos los beneficios de comodidad que conlleva y el diapasón en general es más confortable.

Los mástiles de la guitarra - Los trastes

Otro aspecto de los trastes es su ancho. Cuanto más anchos, más durabilidad y menos necesidad de cambiarlos al de cierto tiempo. La durabilidad también depende del material con el que está fabricado el traste. Tradicionalmente se ha usado una aleación llamada “nickel/silver” que en realidad lleva un 18% de nickel, nada de plata y el resto es bronce. El nickel se emplea más que nada para platear la mezcla por cuestiones estéticas.

En la actualidad hay aleaciones más modernas – aunque también más caras – que aguantan más tiempo si desgastarse. Es el caso del acero inoxidable o el titanio. Duran mucho y tienen la ventaja de que no se oxidan. El bronce tampoco se oxida pero la mezcla con nickel parace suficiente como para que aparezcan picaduras ya que es algo común en las guitarras de baja calidad.

Las guitarras vintage de Fender tradicionalmente llevaban trastes muy pequeños y las Gibson llevaban medium Jumbo. Las guitarras acústicas suelen llevar Jumbos y los bajos los trastes de mayor tamaño. Cuanto mayor sea el grosor de las cuerdas que queramos montar, nos convendrá mayor tamaño de trastes.

Diapasón acabado o sin acabar

Otro factor de diferenciación es el acabado del diapasón; madera desnuda o madera barnizada. Gibson siempre ha ofrecido diapasones sin acabar en palorosa sobre mástil de caoba, mientras que Fender es el gran valedor de los diapasones de arce terminados con una capa de barniz por encima, aunque también ofrece opciones con diapasones sin acabar. Cual elegir es una cuestión de gustos y a veces también argumento suficiente para decantarse por un modelo de guitarra u otro.

Conversiones de mástiles

Los fabricantes de repuestos para guitarra como Warmoth no tardaron en ver la oportunidad de negocio que estas diferencias suponen y se aprestaron en ofrecer soluciones a medida, sobre todo en el caso de los mástiles que van atornillados.

Si quisiéramos insertar el mástil de una Gibson, 24,75″ en una Fender, 25,5″, en principio tendríamos que mover el puente ya que la colocación de los trastes viene dada por un cálculo matemático estricto.

Para evitar tener que mover el puente existe lo que se llama un “mástil de conversión“, que es un mástil con las medidas de una guitarra concreta pero diseñado para que funcione en un modelo diferente. Por ejemplo, podemos encajar un mástil de conversión con las medidas de Gibson en una Fender Telecaster.

Hay que tener en cuenta que la longitud de la escala afecta al tono; a mayor longitud más brillo y a menor longitud tonos más mediosos.

De la misma forma existe una solución para los radios; los “radios compuestos“, que son más curvados en los primeros trastes del diapasón o “zona de acordes” y se van aplanando a medida que se avanza por el mástli a los trastes superiores o “zonas de bending”.